LA CUIDAD PARADISIACA DE BOLIVIA: SORATA

Incrustada en la árida extensión del Altiplano, cual piedra preciosa perdida da en un mar de tierra y desde la cual se vislumbran las nevadas cumbres de los Andes, que con sus airados picos parecen querer oradar la inmensidad del firmamento, se levanta la tranquila y hermosa ciudad de Sorata. Contraste de palmeras y de nieve, desafío de los trópicos y de las gélidas regiones que frente a frente se contemplan, como símbolo de la unión y de la riqueza boliviana.

 

Sorata, ciudad paradisíaca de Bolivia, posible Edén y cuna de la humanidad; es tal la tranquilidad que reposa en sus antiguos edificios, en sus estrechas : calles que aún. conservan ese aire colonial de antaño, en sus plácidas plazas de recreo, en sus mansos y cristalinos ríos que la bordean, que uno se siente transportado en la imaginación a lejanas regiones, allí donde soló puede reinar la paz y el bienestar de los hombres. Si toda la humanidad desfilara por Sorata alejando en ella de su mente los problemas que la embargan, contemplando los divinos paisajes que dan reposo al espíritu y fuerzas al corazón enfermo·, cuán lejos estarían los hombres de querer luchar sin motivo.

 

El solo contemplar la majestad de aquel Illampu con su blanca capa de armiño y frente a él, ver como se expande la fértil vegetación de los valles, nos demuestra lo estéril de todas nuestras luchas y la impotencia de nuestra frágil humanidad, frente a la fuerza sobre humana de la naturaleza.

 

La Ciudad Edén está de fiesta. Conservando en lo íntimo el sentimiento religioso de sus hijos, se ha engalanado al aproximarse la primavera, para rendir homenaje a su patrono el SENOR DE LA COLUMNA. Pero no llora los sufrimientes de Cristo; baila-y canta, se alegra, porque sabe que después de aquellos sufrimientos vendrá su triunfo en la tierra y en el cielo la redención de los hombres. Se ha vestido de verde; se ha vestido de esperanza..

 

Ciudad de Ensueño, tan olvidada por sus hijos. Ciudad abandonada por todos, pero que pacientemente espera el día en que ellos vuelvan sus ojos hacia ella, extendiendo su mano generosa que la renueve, y la embellezca aún más. Vive aislada la ciudad hermosa, triste y sola sufriendo su abandono; pero se ha vestido de esperanza, porque sabe,que un dia no lejano acudirán a su seno todos los bolivianos, para renovar alli sus energias consumidas por la titánica lucha de la existencia. Sera entonces el principio de una nueva vida, cuando en sus verdes jardines, lejos del bullicio y de la codicia vuelva a nuetros seres la calma y se forje la verdadera union de nuestro pueblo, lo que hará la grandeza de Bolivia.